Almería arrasa al filial donostiarra y asalta la segunda plaza con un 5-1 demoledor
La UD Almería no pidió permiso: se llevó la plaza de ascenso directo y la exhibición. El 5-1 infligido a la Real Sociedad B en el UD Almería Stadium no es solo un marcador, es un ajuste de cuentas ante los 11.420 que llenaron la grada y ante la propia tabla, que ya sitúa a los rojiblancos segundos a falta de siete jornadas para el cierre.
Fraga regala y miguel no perdona
El partido apenas había cumplido 180 segundos cuando el meta donostiarra, Aitor Fraga, regaló el balón al área propia. Miguel de la Fuente, con la sangre fría de quien lleva meses soñando con el gol, fusiló a placer. El 1-0 abrió la lata y desató el vendaval. El filial, pese a la presión alta de su dibujo, se vio sobrepasado por la transición almeriense: balón largo, carrera y pase filtrado. Lopy y Arribas pudieron cerrar el acto, pero fue el propio Arribas quien, al 18’, recogió un rechace para batir por segunda vez a Fraga.
El Sanse no bajó los brazos, pero la falta de puntería de Aguirre y Astiazarán contrastó con la eficacia local. Andrés Fernández, otra vez titular tras su lesión, apenas tocó el cuero hasta el descanso. La sensación: un partido que se escapaba por la vía rápida.

El tercer golpe y la sentencia moral
La segunda mitad arrancó con el mismo guion. Arnau Puigmal recuperó en la banda, asistió a Arribas y el 3-0 tocó en un defensor antes de alojarse en la red. Carrera intentó maquillar con un cabezazo tras córner, pero Embarba, desde el punto de penal, devolvió la diferencia a tres goles. Álex Muñoz, con la sangre en el ojo, cerró la cuenta al 75’ tras un palo previo. El 5-1 dejó al filial donostiarra en la lona y a Almería celebrando su cuarta victoria consecutiva en el Estadio de la Juventud.
El dato que duele: la Real B encajó cinco tantos por segunda vez esta temporada. La lección: cuando la presión alta falla, la zaga queda desnuda. Los de Xabi Alonso mantuvieron la posesión, pero carecieron de peso específico en área rival.
Almería ya mira arriba
Con este resultado, la UD Almería iguala a puntos con el Granada y se coloca segundo por el gol average particular. La permanencia en puestos de ascenso directo depende ahora de sí misma. La afición, que guardó un minuto de silencio por Jaime Ruiz Hernández, exdirectivo y fundador de las peñas locales, despidió la noche con la certeza de que el sueño de Primera ya no es utopía: es una obligación que este equipo parece dispuesto a cumplir a golpe de velocidad y contundencia.