Ávila despide su último 'encuentro': la semana santa pierde su momento más íntimo

La plaza de la Catedral de Ávila amaneció helada y en silencio. Bajo los arcos góticos, apenas un susurro de terciopelo y cera. Miles de abulenses se agolparon para presenciar el último 'Encuentro' entre la Virgen de la Esperanza y el Cristo de la Ilusión: un adiós que nadie quería, pero que todos temían.

Una tradición que se rompe por votación

Una tradición que se rompe por votación

Lo que durante décadas fue el instante más emocionante del Lunes Santo —la madre que inclina el trono para saludar a su hijo crucificado— terminó convertido en un acto protocolario, breve, sin abrazo. La Hermandad de la Esperanza decidió en octubre abandonar el rito tras una asamblea extraordinaria que dejó 67 votos a favor de la ruptura y apenas una treintena en contra. El motivo: un conflicto interno sobre horarios y estatutos que impedían compartir espacio en la calle con otra procesión.

La diócesis intentó mediar. El obispo Jesús Rico propuso un último encuentro