Chile naufragó en auckland: 4-1 con diez y la fifa series le grita adiós

El sueño chileno duró exactamente 180 minutos. Un viernes de euforia contra Cabo Verde se desplomó este domingo bajo la lluvia de Auckland: 4-1 contra Nueva Zelanda, expulsión de Osorio a los 28' y la certeza de que la Roja sigue sin rumbo a ocho meses del inicio de las Eliminatorias.

Una superioridad que nadie esperaba

El Eden Park, coliseo de rugby convertido en patio de fútbol, vio algo que sus 14.000 gargantas no alcanzaban a creer: los All Whites —colista FIFA, sin triunfo desde junio— desarmando a Chile con oficio de equipo grande. Barbarouses, 36 años, abrió la cuenta con un testarazo que pareció decirle al visitante: «Bienvenidos al fin del mundo». Just, Randall y Waine completaron la manita antes del gol de consolación de Tapia, cuando el daño ya era irreparable.

Nicolás Córdova movió cinco piezas al entretiempo, pero el guion no cambió: Nueva Zelanda ganó cada balón dividido, cada segundo pase. La posesión chilena (62 %) fue un espejismo: circularon para no llegar, tocaron para no lastimar. El DT salió con la camisa desabrochada y la voz rota; en la zona mixta solo atinó a hablar de «circunstancias que escapan al plan».

El dato que duele: 21 años sin vencer a un oceánico

El dato que duele: 21 años sin vencer a un oceánico

La última vez que Chile le ganó a un equipo de la confederación OFC fue en 2004, a Australia. Desde entonces, cero triunfos y esta debacle que enciende las alarmas: si no se puede con Nueva Zelanda, ¿cómo se llegará a Uruguay o Colombia en septiembre? La lista de convocados ya tiene nombres en carpeta: Maripán y Brereton Díaz dejaron el césped con gesto de quienes saben que la próxima convocatoria puede llegarles por correo.

El vestuario chileno permaneció cerrado 47 minutos después del pitazo final. Al salir, un utilero recogió los guantes de Vigouroux como quien recoge los restos de una fiesta que terminó a las patadas. Afuera, los hinchas que habían cruzado el Pacífico entonaban «Chi-chi-chi, le-le-le» con la misma fe de siempre, pero la marea de rojo parecía más pequeña bajo el cielo gris de Auckland.

La FIFA Series cierra sus puertas y Chile emprende el regreso con la dura cuenta pendiente: recuperar la identidad antes de que la tabla de posiciones se vuelva una losa. El próximo parón será en junio, cuando la redacción de NuoveFrontiere vuelva a contar la historia que se esconde detrás de los números. Por ahora, el 4-1 grita más fuerte que cualquier discurso.