Crosas arremete contra faitelson y morales defiende a la afición: la guerra que desnuda a la prensa deportiva mexicana

Un abucheo en el Estadio Banorte encendió la mecha. Lo que siguió no fue un debate sobre fútbol, sino una pelea cuerpo a cuerpo entre quienes lo narran. Marc Crosas rompió el guion en vivo y apuntó contra David Faitelson y compañía. Álvaro Morales, desde la trinchera de ESPN, devolvió el golpe. En el medio, la afición mexicana observa cómo sus propios cronistas exhiben la grieta que nadie quería ver.

Crosas carga contra la televisión: “¿qué vendemos?”

La lesión lo retiró a los 29 años y lo dejó frente a las cámaras. Desde entonces, Crosas no se guarda nada. En Línea de Cuatro soltó lo que muchos pensaban: “Hemos estado una semana mamando con Memo Ochoa, que es el tercer arquero intrascendente de la Selección. ¿Ese es el problema de México?”. La pregunta colgó en el aire mientras sus compañeros callaban. Luego apuntó al conductor del programa que lo emplea: “El señor David Faitelson se rasgaba las vestiduras por los abucheos, pero lleva años destrozando a la selección”.

La afición, según Crosas, solo devuelve lo que recibe. “Nosotros, desde estos lugares de responsabilidad, hemos ido construyendo todo eso también. Y tenemos que aceptar esa culpa, todos”. La frase se volvió viral antes del corte publicitario.

Morales responde: “no voy a dar nombres, pero hay princesas enojadas”

Morales responde: “no voy a dar nombres, pero hay princesas enojadas”

Al día siguiente, Fútbol Picante abrió con el mismo tema. Álvaro Morales, alias El Brujo, cargó contra quienes criticaban a la afición. “Ahora resulta que hay una campaña de princesas molestas porque la gente abucheó a la selección”. Sin mencionar a Crosas, dejó caer: “Si tienen miedo de perder patrocinios, quieren un hueso de la federación o el fútbol los escupió, es problema de ellos”.

La réplica no tardó. Faitelson escribió en X: “Uno de los grandes problemas del fútbol mexicano es ese ‘círculo rojo’ de ex futbolistas que fueron parte de la mediocridad y ahora tratan de conservar su negocio. Los abucheos son también para ellos”.

El negocio detrás de la polémica

El negocio detrás de la polémica

Lo que empezó como una discusión sobre una ovación a Portugal terminó mostrando el tablero de ajedrez que mueve la televisión deportiva. Las cadenas necesitan rating, los analistas necesitan platea y la federación necesita imagen. En ese triángulo, la crítica se vuelve mercancía. Crosas lo dice sin anestesia: “Aquí se construye lo que luego se denuncia”. Morales lo traduce: “El fútbol es un producto y el consumidor paga por emociones, no por clases de moral”.

Mientras tanto, la selección sigue sin ganar un partido importante desde 2016 y la afición, entre burlas y abucheos, empieza a mirar más a los micrófonos que al césped. La guerra de palabras no va a terminar pronto. Lo que queda en evidencia es que el problema no es el portero suplente ni la afición. El problema es el espejo que los analistas se niegan a mirar.