Cuerpo aprieta el cronómetro: presupuestos en el aire y empresas sin horizonte
Madrid, 30 mar. Carlos Cuerpo lo ha admitido entre líneas: el Gobierno aún no sabe cuánto dinero tendrá el año que viene. El vicepresidente primero y titular de Economía ha anunciado que revisan «ahora mismo» las previsiones macro para confeccionar unos Presupuestos «aterrizados», pero ha eludido fechas. El mensaje a las empresas: prepárense para otro trimestre de incertidumbre.
La guerra come las cuentas
La partida que más sangra es la que nadie controla. Cuerpo ha citado la guerra en Ucrania como «enorme incertidumbre» y ha avisado: cada nuevo paquete de ayuda a energía o refugiados reescribe el déficit. La calculadora del Ministerio lleva meses trabajando con escenarios que se desmoronan en cuestión de semanas. El resultado: un agujador de 8.000 millones que aún no aparece en los papeles.
El ministro ha querido tranquilizar: «Presentaremos los Presupuestos». Pero ha añadido un matiz demoledor: primero hay que «actualizar ingresos y gastos». Traducción: ni subidas de impuestos ni partidas sociales están selladas. La negociación con Bruselas sobre el déficit estructural —fijado en el 3 %— se complica porque la propia Hacienda interna no cierra.

Los recursos autonómicos, en stand by
Cuerpo ha lanzado un SOS a las comunidades: confía en que la reforma de la financiación avance «sobre la base» de la propuesta ya sobre la mesa. Cataluña y Andalucía llevan dos años reclamando 14.000 millones conjuntos que, según el modelo oficial, nunca llegarán. El ministro ha evitado comprometerse a un calendario. La amenaza: si no hay acuerdo antes del verano, las CCAA incluirán déficits ficticios en sus propias cuentas 2025.
Ee uu, el único horizonte que suma
Mientras el gasto interno se tambalea, Cuerpo ha mostrado la carta exterior: la inversión directa de EE UU en España creció un 1,5 % en 2024 y ya supera los 42.000 millones acumulados. El Gobierno abrirá oficinas comerciales en Boston y Houston antes de final de año. El objetivo: arrebatar cuota a Alemania y Francia en el mercado estadounidense. La ironía: la estabilidad presupuestaria depende ahora de la voracidad de los fondos de pensiones de Texas o California.
La cifra habla por sí sola: uno de cada cuatro euros que entran en la economía española ya viene de EE UU. Mientras Bruselas pide recortes, Washington ofrece liquidez. Cuerpo lo sabe y ha citado «contactos políticos y técnicos» para blindar ese flujo. El mensaje a la CEOE: si el Congreso bloquea los Presupuestos, la válvula de escape está al otro lado del Atlántico.
El reloj, eso sí, sigue corriendo. Sin nuevas previsiones oficiales no puede haber techo de gasto y sin techo de gasto no hay Presupuestos. El ministro de Hacienda, Arcadi Españá, tendrá que presentar el proyecto antes del 30 de junio o activar la prórroga. La primera entrevista de Españá será, según Cuerpo, el momento de la verdad. Las empresas ya han empezado a descontar: más de la mitad de las inversiones previstas para el segundo semestre están condicionadas a que haya leyes de acompañamiento. Si no llegan, la ralentización será real y el empleo, la siguiente factura.