De la fuente blinda 22 fijos y avisa: el mundial empieza ya
Luis de la Fuente ha convertido Cornellà en un laboratorio de alta seguridad. A menos de 24 horas del España-Egipto, el seleccionador ha cerrado el cerco: hay 22 nombres ya escritos en tinta invisible sobre la lista de 26 que volará a Canadá-México-EE.UU. el próximo verano. El resto, simple comparsa de un guion que él mismo califica de innegociable.
El mensaje es tan brutal como sibilino. A la prensa que aguardaba en el RCDE Stadium le llegó la frase cortante: «La selección exige el máximo rendimiento». Traducción: ni la UEFA ni el calendario de clubes le van a arrancar un milímetro de exigencia. Y menos ahora que el primer puesto del ranking FIFA se juega contra los faraones.

La doble vara de medir: empatía sí, pero a cambio de rendimiento
De la Fuente quiere pasar página sin pasar factura. Por eso evita pronunciar el nombre de Joan García, ex portero del Espanyol recién fichado por el Barça, pero deja caer la indirecta: «Dejen la tentación en casa». Una advertencia a la grada periquita que, hace cuatro años, pitó a Sergio Busquets y acabó coreando el himno tras golear a Argentina. El entrenador riojano recuerda aquel 6-0 como «uno de los mejores ambientes» vividos con la Roja y apuesta a repetir la jugada emocional.
Su discurso sobre los clubes es una calculadora de precisión: «Soy empático y exijo empatía». El verbo viaja derecho a las oficinas de Athletic y Real Sociedad, pendientes de Nico Williams y Mikel Merino, ambos en la enfermería. La puerta del 23 al 26 «se abrirá en dos meses», pero dentro ya hay un esqueleto de hierro: Eric García figura en los papeles aunque todavía cojeea y Lamine Yamal ha pasado de ser la sorpresa a ser «uno de los mejores momentos de su carrera» sin garantía de titularidad.
El seleccionador no se arruga ante la etiqueta de favorita. «Encantado», responde, y sitúa a España en el mismo saco que Inglaterra, Francia, Brasil y la propia Argentina campeona. Un elogio que dispara las apuestas y las dudas: ¿una generación dorada o una burbuja de rankings?
El amistoso de mañana, más allá del resultado, es un termómetro de jerarquías. De la Fuente ya tiene el once en la cabeza, pero el secreto lo guarda como si fuera un dato bursátil. Porque en su esquema el Mundial ya empezó: cada entrenamiento es un juicio, cada partido un examen de permanencia. Y en la recta final quedan cuatro plazas y cien días de guerra fría entre futbolistas, clubes y estadísticas.