Detienen en la cdmx a tres sicarios del cártel de sinaloa con 50 kg de cristal

Las calles de Gustavo A. Madero amanecieron este martes convertidas en escenario de una película de narcos. Tres hombres —que respondían a los apodos de El Choco, El Durango y El Chavo— fueron sacados de una camioneta gris con los brazos en alto y 50 kilos de metanfetamina valorados en 14 millones de pesos a sus pies. No eran vendedores ambulantes. Son la avanzada de los Cabrera Sarabia, la facción más sanguinaria del Cártel de Sinaloa que ya no sólo cruza la sierra: ahora se instala en la capital.

El negocio que se mudó al norte de la ciudad

La detención no fue producto de una casualidad. Durante seis semanas, unidades de inteligencia de la SSPC rastrearon un patrón: cada tres días, un mismo Honda CR-V daba vueltas alrededor del Centro Comercial Mundo E. Su conductor siempre aparcaba en la zona de carga, permanecía 20 minutos y se marchaba sin comprar nada. La clave llegó de DEA Phoenix: el número de placa coincidía con un vehículo señalado en un alijo incautado en Nogales, Arizona, en enero.

El martes 19, cuando el auto volvió a aparecer, los agentes esperaron a que el conductor recibiera una llamada y descendiera con una mochila negra. Dentro había 25 paquetes envueltos en cinta café con el logo de un coyote estilizado: la marca de los Cabrera. En el asiento del copiloto viajaban otros dos hombres armados con pistolas 9 mm abastecidas con cargadores extendidos. Ninguno opuso resistencia. «Se veían más sorprendidos que nosotros», confiesa un oficial que participó en el operativo.

De durango a la cdmx: la ruta que nadie quería ver

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Los Cabrera Sarabia no son nuevos en el mapa. Después de la captura de El Mayo Zambada’s lieutenants en 2022, esta célula se encargó de abrir corredor hacia el centro del país. La meta: abastecer de cristal a barrios como Tepito, La Merced y Santa Martha Acatitla, donde la droga sintética ya supera en consumo a la cocaína. La metanfetamina se produce en laboratorios de Nayarit y Sinaloa, se empaqueta en Durango y llega a la CDMX en lotes de 30 a 60 kg cada 15 días. El de este martes era el cuarto envío del año.

El subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja, admite que la frontera norte ya no es el único filtro: «Tenemos indicios de que grupos como Los Chapitos y los Cabrera están transfiriendo sus centros logísticos a zonas urbanas donde la vigilancia es menor». La alcaldía Gustavo A. Madero, con más de 1,2 millones de habitantes y solo 8,000 policías, se ha convertido en el nuevo patio trasero.

La fiebre de cristal que nadie frena

La fiebre de cristal que nadie frena

En la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, el consumo de metanfetamina creció 68 % entre jóvenes de 15 a 24 años en el Valle de México. Cada kilo detenido en la calle representa 10,000 dosis que no llegarán a manos de consumidores, pero también revela la magnitud del mercado: en 2023 se decomisaron 2,3 toneladas en la CDMX, cifra récord. El decomiso de este martes es apenas el 2 % de lo que se presume ingresa cada mes.

Los tres detenidos fueron presentados ayer por la noche ante el Agente del Ministerio Público Federal especializado en Delincuencia Organizada. Si la Fiscalía logra acreditarles la posesión con fines de comercio, podrían enfrentar penas de hasta 15 años. La apuesta de la SSPC es que, bajo presión, alguno de ellos decida hablar y revele la identidad del coordinador en la ciudad, conocido hasta ahora solo como El 20, un hombre que —según los primeros informes— paga 30,000 pesos por semana a policías locales para circular sin revisión.

Mientras tanto, el Centro Comercial Mundo E abrió sus puertas este miércoles con normalidad. Los clientes entraron a desayunar, a comprar zapatillas, a ver una película. Ninguno imaginó que, apenas 24 horas antes, en la misma banqueta donde ahora reposan anuncios de 2x1 en hamburguesas, la mafia sinaloense intercambiaba bolsas con cristal que desquicia vidas. La ciudad cambia de boca en boca, pero la droga sigue encontrando su camino. Y 50 kilos menos no detienen a nadie.