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La cgt frena 83 artículos de la reforma laboral: el juez sospecha un 'daño irreparable'

El juez Raúl Horacio Oedea paró el reloj. Sus 17 páginas de fallo congelaron este lunes 83 artículos de la Ley 27.802 de Modernización Laboral y devolvieron a la cgt el poder que creía haber perdido en el Congreso. La cautelar, que alcanza a patrones y empleados por igual, suspende de facto la entrada en vigor de la polémica reforma hasta que la Corte tenga la última palabra.

El texto que nadie esperaba leer en semana santa

Mientras el Gobierno promocionaba la reforma como el «motor de la recuperación», el juzgado 63 detectó un agujero constitucional. La frase que retumba en los pasillos de Azopardo es contundente: «Riesgo de daños irreparables a derechos laborales y sindicales». Traducción: la reforma podría vaciar de contenido la Ley de Contrato de Trabajo antes de que un tribunal se pronuncie.

La lista de artículos ahora congelada es un mapa del desmantelamiento que se frustró. Se salvan, por ahora, la ultraactividad de los convenios colectivos, los topes a los aportes sindicales, la obligatoriedad del teletrabajo y la indemnización plena por despido sin causa. También quedó en suspenso el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que el Ejecutivo quería financiar con un 1 % de descuento sobre las remuneraciones brutas.

La derogación de la tele-trabajo, el detalle que enerva a las apps

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El artículo 199 de la ley 27.802 derogaba la Ley 27.555 de Teletrabajo a partir de 2027. La cautelar lo mantiene vivo, lo que deja a plataformas como Rappi o PedidosYa en un limbo regulatorio que ya cotiza en la bolsa de Nueva York. El mercado odia la incertidumbre: acciones de delivery argentino cayeron 4,8 % en after-hours.

Lo que nadie cuenta es que la medida también frena la desregulación de las empresas de servicios eventuales. La reforma permitía que un tercerizador asuma la responsabilidad solidaria solo si demostraba «debida diligencia»; ahora esa cláusula duerme en el escritorio del juez Ojeda.

El fondo que se quedó sin oxígeno

El fondo que se quedó sin oxígeno

El FAL, pensado como «seguro de desempleo light», quedó sin financiamiento. El artículo 58 que lo crea está suspendido; el 59 que fijaba la contribución obligatoria también. El Ministerio de Trabajo ya calculó que dejará de ingresar $ 120.000 millones anuales si la cautelar se mantiene. El gremio de Camioneros, que promovía el fondo como «protección ante las crisis sectoriales», ahora festeja el vacío que dejó la medida.

El cálculo es frío: sin FAL, el Tesoro deberá absorber eventuales despidos masivos con recursos del Presupuesto general. La paradoja: la reforma que prometía «menor costo fiscal» podría terminar siendo más cara para el Estado.

El próximo capítulo se escribe en los tribunales

El Gobierno apelará ante la Cámara Nacional del Trabajo, pero el cronograma judicial juega en contra: la feria judicial hasta abril le da oxígeno a la cgt para armar una huelga general si la suspensión se levanta. Mientras tanto, las empresas deben seguir aplicando la ley vieja sin saber si dentro de tres meses deberán recomponer todas las diferencias. La incertidumbre, en este caso, es también un activo político.

La cifra habla por sí sola: 83 artículos congelados, 5,2 millones de trabajadores en vilo y un solo juez de primera instancia que logió lo que la oposición no consiguió en el recinto. La reforma laboral no murió, pero hoy respira con máquina de soporte. Y la próxima elección sindical, en octubre, ya empezó a cotizar en dólares.