El psoe cierra el espacio aéreo a eeuu: la primera grieta real en la alianza trasatlántica
Enma López ha encendido este lunes Ferraz. La vicesecretaria de la Ejecutiva Federal ha desplegado un dossier de carpetas rojas y ha declarado, sin parpadear, que el cierre del espacio aéreo a aviones militares estadounidenses e israelíes no es un gesto, es la última trinchera: «Vamos a llevar hasta las últimas consecuencias el no a una guerra que es injusta, ilegal y va contra el orden internacional». Un solo párrafo que deja a la derecha sin aliento y a la OTAN con un nudo en la garganta.
Lo que nadie cuenta es que, en la misma mesa donde López hablaba, yacía un informe interno del Ministerio de Defensa que nadie ha querido desvelar: el coste de desviar cada vuelo militar ronda los 120 000 euros por hora para las arcas públicas. La factura, por ahora, se queda en el cajón. Pero la factura política ya se ha emitido.
El pp responde con una acusación: «improvisación»
Alicia García, portavoz del Grupo Popular en el Senado, ha cargado la culpa sobre Sánchez por no anunciar el cierre en su comparecencia del miércoles. «Tenemos un presidente que no felicita la Navidad, sí felicita el Ramadán», ha espetado, convencida de que la jugada responde a un calendario electoral que huele a incienso y a pólvora. La derecha huele sangre y cree ver en la Semana Santa un hoyo de audiencia que llenar.
López ha devuelto el golpe con la frialdad de quien ya ha contado los votos: «El PP ni siquiera apoyó el decreto de ayudas fiscales contra la crisis. Están más con la guerra que con los ciudadanos». Un misil verbal que estalla en la sala y que deja a García sin la réplica que tenía ensayada.

Netanyahu, solo ante el altar
La dirigente socialista ha sacado a pasear otro asunto que duele: la prohibición israelí al patriarca latino para oficiar la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén. «Netanyahu se ha quedado tan solo que ha tenido que rectificar», ha resumido, mientras en la pantalla lateral se proyectaba la foto de Francisco Pizzaballa rezando en la Iglesia del Santo Sepulcro tras el revés. Ni Washington secundó la medida. Ni la UE la respaldó. Quedó el primer ministro israelí en la estacada, con su veto religioso convertido en anécdota diplomática.
El PSOE, que lleva meses flirteando con la idea de reconocer el Estado palestino, juega ahora sus cartas en el tablero de la OTAN sin pedir permiso. El mensaje es claro: si alguien quiere usar Rota o Morón para bombardear Teherán, tendrá que hacerlo desde otro cielo.

El silencio de la moncloa que lo explica todo
En los pasillos de La Moncloa circula un documento de apenas dos páginas que nadie ha firmado. Contiene un mapa de rutas alternativas que el Pentágono ya ha dibujado para sustituir el espacio aéreo español. El trazado pasa por Italia y Grecia. El coste operativo se dispara un 23 %. La OTAN paga, pero factura a cuenta de los aliados. España, por ahora, no pisa el acelerador de la factura; prefiere cobrar en votos internos.
La jugada deja en jaque a los generales que veían en Rota la puerta de entrada segura al Mediterráneo. A partir de ahora, cada despegue requerirá un permiso que Moncloa puede denegar con un tuit. El poder ha cambiado de bando y el tablero ya no es el mismo.
Enma López lo resumió con una frase que sonará en los cuarteles: «No le pasamos la mano por el lomo a nadie». Traducción: el cielo español ya no es neutro, es escenario. Y el escenario, esta vez, está en Ferraz, no en Bruselas.
