El psoe pide el ingreso en prisión de francisco martínez por riesgo de fuga antes del juicio de kitchen

El PSOE ha solicitado este lunes la prisión provisional para Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad con Mariano Rajoy, y para el comisario Andrés Gómez Gordo, ambos acusados en el caso Kitchen. El partido considera que existe un riesgo real de fuga antes del juicio oral, que comenzará el próximo 6 de abril.

La acusación popular alerta de vuelos a méxico y ausencia de control patrimonial

En un escrito presentado ante la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso Europa Press, los socialistas advierten que Martínez, casado con una mexicana, viaja habitualmente a ese país. Alegan que no se ha verificado su situación económica ni si dispone de bienes ocultos que faciliten una huida. Lo mismo ocurre con Gómez Gordo, ya inhabilitado como policía: pierde el ancla laboral y, según el PSOE, podría financiar su defensa con ingresos no declarados.

La petición se apoya en la gravedad de los delitos imputados: malversación, organización criminal, cohecho, revelación de secretos y ataques a bases de datos oficiales. Las penas, superiores a los dos años de cárcel, justifican —a juicio de la acusación— una medida cautelar extrema.

Martínez estuvo ya en prisión preventiva hasta junio de 2025 por el llamado caso de la policía patriótica, que investigaba ciberespionaje contra Podemos. Ahora, el PSOE subraya que su presunta trayectoria delictiva se extiende desde 2013 hasta 2025 y que, pese a ello, continúa ejerciendo como letrado de las Cortes. «Difícilmente un sueldo público cubre tres procesos penales complejos y viajes intercontinentales», apuntan.

El escrito llega cuando faltan menos de tres semanas para el inicio del juicio por Operación Kitchen, el supuesto plan parapolicial para robar documentación al extesorero del PP Luis Bárcenas. El PSOE, en su papel de acusación popular, quiere asegurar que tanto Martínez como Gómez Gordo estén en el banquillo el primer día de vista y que, en caso de condena, la sentencia no se quede en papel mojado.

La Audiencia Nacional deberá decidir en los próximos días si aprueba el ingreso en prisión de dos exaltos cargos que, durante años, manejaron los hilos de la seguridad del Estado. La respuesta puede marcar el tono de un juicio que promete dejar al descubierto las cloacas del poder.