Euro se hunde 0,52% y ya pierde 0,31% en la semana: el peso uruguayo se blinda antes de 2026
El euro cerró este jueves en Montevideo a 46,48 pesos, 24 centavos menos que ayer. Parece poco, pero en la City ya hablan de "tendencia de fondo": en siete días la divisa europea acumula un descenso del 0,31% y el Banco Central uruguayo recorta proyecciones: el dólar terminará 2026 en 40,19 pesos, lejos del 41 que se temía en julio.
La volatilidad baja y el mercado respira
La llave está en el riesgo. El coeficiente de volatilidad anual bajó al 15,11%, su nivel más bajo desde octubre. Los meses de saltos bruscos —recuerden el 2,3% intradiario de diciembre— parecen historia. Los bancos de mesa de dinero ya ajustan las primas de opciones y los exportadores de soja frenan coberturas: prefieren jugarse al alza antes que pagar un seguro que ya no compensa.
Detrás del calmado existe una decisión política. El BCU mantiene la tasa de interés en 9,25% y el gobierno licita más de 500 millones de dólares en Letras del Tesoro antes de junio. El objetivo: saturar el mercado de pesos y contener al alza del dólar que, por arte de magia, arrastra al euro cotizado en la city.

¿A quién le conviene?
Al turista argentino que cruza el río con tarjeta: hoy paga 46 pesos uruguayos por cada euro, tres menos que en enero. A las fábricas de free-shop de Colonia les sobra margen. En cambio, a las industrias lácteas les duele: cobran en dólares y sus insumos europeos —enzimas, envases, laboratorios— se encarecieron 0,45% en doce meses.
El dato que nadie menciona: el tipo de cambio real plurilateral —el que usan los economistas, no el del pizarrón— muestra al peso uruguayo 8% sobrevaluado respecto a su media de diez años. Es decir, la estabilidad de hoy se sostiene sobre un colchón de apreciación que, tarde o temprano, se corrige.

El horizonte 2026 ya se escribe
El BCU publicó su Encuesta de Expectativas y el mensaje es claro: crecimiento moderado, inflación domada. El PBI trepará solo 1,87% dentro de dos años, menos del 2,47% que soñaban los analistas en julio. La inflación, en cambio, se ancla en el 4,4%, apenas por debajo del centro de la meta (4,5%).
El dólar, divisa de referencia para la economía real, avanzará lento: 38,98 en enero 2026, 39,33 en junio y 40,19 en diciembre. El euro, atado a su propia debilidad global, podría terminar ese año por debajo de 43 pesos si la Reserva Federal mantiene tasas altas y el BCE sigue recortando.
Conclusión: el ahorrista que hoy compra euros a 46,48 pesos está apostando a que Europa repunta. El BCU, en cambio, apuesta a que no. La historia suele obedecer al que imprime billetes.