Metrobús en jaque: solo la línea 7 sufre cortes y el pasaje sigue congelado en $6

Las 22 millones de usuarios anuales que mueve el Metrobús en la Ciudad de México pueden respirar: al cierre de este viernes solo la línea 7 presenta eventos temporales entre Chapultepec y Alameda Tacubaya. El resto de rutas circula con regularidad, según el panel oficial actualizado cada 60 minutos.

El mapa que nadie guarda en el móvil

La flota recorre 125 kilómetros y frena en 283 estaciones. Basta un solo corte —como el que ahora afecta a la 7— para que el reloj de quien va al Campo Marte se descomponga. El truco está en mirar la página del sistema antes de salir: allí se avisa si alguna parada se apaga sin previo aviso.

El pasaje sigue anclado: $6 pesos para cualquier trayecto urbano y $30 pesos si se va de San Lázaro al AICM. Ni un centavo más, ni un centavo menos, desde que la inflación mordió dos dígitos y el boleto se convirtió en el más barato del mundo para una red de este tamaño.

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Mientras el STC Metro agoniza por falta de mantenimiento, el Metrobús suma clientes. El secreto está en la mezcla: articulados de 160 plazas, biarticulados de 240 y los double-decker de la 7 que transportan 90 pasajeros con aire acondicionado y wifi. La flota envejece, pero aún rinde.

El reloj del sistema arranca a las 4:30 de la madrugada entre semana y se apaga a la medianoche. Fin de semana duerme media hora más. Para los que viajan gratis —mayores de 70, niños menores de cinco y personas con discapacidad— el horario es el mismo; solo cambia el color de la tarjeta que abre las puertas.

La próxima vez que tu jefe te reclame por llegar tarde, recuérdale que solo la línea 7 tiene un nudo hoy. El resto de la red avanza. Y si te toca Chapultepec-Tacubaya, búscate un café mientras pasa el diluvio: el Metrobús, al menos, avisa antes de fallar.