Perú se apaga: en diez años más nacerán menos peruanos que los que mueren

Lima ya no oye llorar a los recién nacidos. El país que en 1990 alumbraba 3,9 hijos por mujer hoy apenas llega a 1,96 y la curva sigue hacia abajo, sin frenos. La CEPAL acaba de sellar el diagnóstico: Perú entrará en crecimiento negativo antes de que termine la próxima década. El último bebé de reemplazo ya nació; a partir de ahora, cada generación será más chica que la anterior.

El tren que se adelantó al reloj

La transición demográfica suele ser un proceso lento, casa por casa, como un ómnibus de distrito. En América Latina, en cambio, fue un tren de alta velocidad: en tres décadas la región se desplomó del 4 al 1,8 hijos promedio. Perú subió a ese tren temprano y ahora paga el pasaje. El Observatorio Demográfico 2025 deja en evidencia que el descenso peruano fue más abrupto que el chileno o el argentino: 52 % menos críos en apenas 34 años.

Lo que nadie cuenta es que la caída se aceleró cuando las mujeres empezaron a estudiar más que los hombres. En 1990, solo el 17 % de las limeñas terminaba la universidad; hoy la cifra roza el 45 %. Cada año de escuela extra resta 0,2 hijos, según los microdatos del INEI. La fórmula es brutal y efectiva: educación = ovillos de horas que ya no se destinan a la cuna.

El mapa que se desigualdad

El mapa que se desigualdad

La fecundidad promedio esconde un territorio partido en dos. En Puno y Huancavelica aún se rozan los 2,5 hijos; en San Isidro y Miraflores se baja a 1,1, cifra de Tokio. La brecha rural-urbana es tan antigua como la colonia, pero ahora se vuelve letal: los distritos que más pobreza arrastran son los únicos que aún llenan aulas y futuros contribuyentes. El Estado, sin embargo, sigue planeando escuelas y hospitales con un Excel que no distingue códigos postales.

El resultado es un país que envejece de cabeza: las costas se llenan de jubilados mientras la sierra sigue pariendo futuros emigrantes. La pirámide demográfica se volvió un funil; en 2040 habrá 40 adultos mayores por cada 100 trabajadores, frente a los 14 de ahora. La cuenta de pensiones ya huele a quemado.

La fábrica de jubilados sin repuesto

La fábrica de jubilados sin repuesto

Si la tendencia se sostiene —y no hay indicio de que vaya a frenar—, Perú empezará a perder habitantes en 2035. Para entonces, el sistema previsional habrá pasado de solvencia a un agujero anual equivalente al 4 % del PBI, según proyecciones de la OIT. La economía peruana, acostumbrada a crecer gracias a la