Suspenden 83 artículos de la reforma laboral: la cgt frena al gobierno y avisa que vendrán más juicios

La reforma laboral que prometía flexibilizar el mercado de trabajo ahora tiene los días contados. Un juez suspendió 83 artículos clave y Cristian Jerónimo, secretario general de la cgt, celebra: «Fue un límite al poder. La Justicia nos dio la razón».

La cautelar que paraliza la ley

El fallo no es para un caso aislado. Es colectivo. Afecta a todos los trabajadores. Jerónimo lo repite en el estudio de Infobae al Mediodía: «La medida retrotrae la ley al texto anterior. Se anula el banco de horas, se restablece la ultractividad de los convenios y se devuelve el derecho a huelga».

La CGT había advertido desde el primer día: la reforma era inconstitucional. Ahora la Justicia lo certifica. «Nos dijeron alarmistas. Hoy los 83 artículos suspendidos demuestran que no exagerábamos», dice Jerónimo mientras repasa la lista: desaparecen las actividades «esenciales» sin derecho a paro, se frena la precarización encubierta y se devuelve la indemnización completa por despido.

El gobierno quedó sin dialogar

El gobierno quedó sin dialogar

La Casa Rosada nunca convocó a la mesa de negociación. «Construyeron la ley a espaldas de los gremios. Querían imponerla como si fuera un decreto secreto», acusa. Ahora el Ejecutivo tendrá que sentarse o ir a la Corte. Jerónimo lo tiene claro: «Van a llover amparos. Esta ley no va a prosperar».

El sindicalista guarda un dato demoledor: en las últimas 48 horas ya ingresaron 17 nuevas cautelares en distintos tribunales del país. «El patrón es el mismo: jueces de primera instancia que aplican la doctrina de la Corte Interamericana. El Gobierno puede apelar, pero el daño político ya está hecho».

Los legisladores que apoyaron la reforma quedan expuestos

Los legisladores que apoyaron la reforma quedan expuestos

Jerónimo apunta al Congreso: «La historia juzgará a quienes votaron un proyecto que atacaba salarios y derechos». Y advierte: «En octubre se vienen elecciones. Los trabajadores no olvidan».

Mientras tanto, la CGT ya prepara el siguiente paso: una medida de fuerza nacional si el Gobierno insiste en apelar. «No estamos contra la modernización, pero sin convenios colectivos no hay futuro», cierra. La pulseada apenas empieza y la reforma, por ahora, está muerta en los juzgados.