Sánchez apunta a israel sin pruebas y saar le devuelve la descalificación

Jerusalén y Madrid se enzarzan en una pelea diplomática a golpe de tuits antes de que la ONU diga quién disparó el proyectil que mató al casco azul en el sur del Líbano.

El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, cargó anoche contra Pedro Sánchez por «apresurarse a culpar a Israel» por la muerte de un soldado de la UNIFIL cuando la propia misión de paz admite que «no conoce el origen» del obús. «Sánchez se alinea con el régimen asesino de Irán y sus marionetas: Hamás y Hizbulá», escribió Saar en X, donde le calificó de «aliado preferido» de Teherán.

La cronología del choque

La cronología del choque

La madrugada del lunes, una explosión en la base de Adchit al Qusayr dejó un soldado muerto y otro gravemente herido. La UNIFIL anunció investigación interna y blindó el comunicado: «No sabemos quién disparó». Horas después, Sánchez rompió el silencio: «Se cruzó una nueva línea roja», tuiteó, y exigió a Israel «detener las hostilidades» sin mencionar a Hizbulá. Saar respondió con la galería en pie: «No es de extrañar que le aplaudan Hamás e Irán».

El intercambio de acusaciones sube la temperatura de una guerra que ya se extiende más allá de Gaza. El Ejército israelí mantiene una ofensiva terrestre y aérea en el sur del Líbano contra la milicia chií, precisamente la zona donde cayó el proyectil. La tensión se traduce en números: 340 bolardos destruidos, 90 mil desplazados y un solo casco azul muerto cuyo autor aún nadie firma.

En Europa, la reacción española choca con la cautela de Francia o Italia, también contribuyentes de la UNIFIL. Diplomáticos comunitarios admiten en privado que culpar a Israel antes de la investigación «debilita la credibilidad de la misión» y regala a Hizbulá una victoria propagandística.

Sánchez necesita un gesto contundente para apaciguar a su socio de coalición, Sumar, que lleva semanas exigiendo reconocimiento del Estado palestino. Saar, por su parte, juega al ariete interno: cada tuit contra España refuerza su perfil duro dentro de un gobierno de Netanyahu cada vez más acorralado por la comunidad internacional.

Mientras, en el Líbano, los forenses aún examinan las metrallas. La ONU dice que el informe preliminar llegará «en días». Hasta ento, la única certeza es que una vida menos pesa en una guerra que ya suma demasiadas y que, esta vez, la primera piedra la lanzó un tuit.