Sep frena la engañifa del 30 de marzo: vacaciones desde hoy, no hay trampa en el calendario
El lunes 30 de marzo no hay clases en México. Punto. La SEP acaba de despejar la niebla que los puentes, las juntas extraordinarias y los memes de WhatsApp levantaron sobre el calendario escolar: es el arranque oficial de las vacaciones de Semana Santa para preescolar, primaria y secundaria.
La confusión era casi inevitable. El viernes pasado ya se suspendieron actividades por el Consejo Técnico Escolar; el sábado y domingo rodaron los mensajes de «¿y el lunes?». Madres y padres consultaron hasta el calendario lunar buscando un patrón que no existe: la dependencia tenía la fecha grabada desde 2025 y nadie la movió.

Por qué el 30 de marzo se volvió un enigma en grupo de padres
El problema no es el calendario, es la sobrecarga de fechas que parecen inventadas. Celebraciones religiosas, días cívicos, «jornadas de actualización docente»… Al final, la SEP tuvo que salir a confirmar lo que ya estaba impreso: vacaciones del 30 de marzo al 10 de abril, regreso el 13. Las escuelas privadas incorporadas al sistema nacional obedecen la misma regla; solo algunas entidades podrían adelantar o retrasar un día, pero eso ya depende de los gobernadores, no de la Secretaría.
La ironía es enorme: mientras la Presidencia presume que alcanzará 85 % de cobertura en educación media superior con 120 000 plazas nuevas, miles de familias no sabían si debían despertar a los niños este lunes. La brecha entre la macro política educativa y la micro logística doméstica sigue siendo un abismo.
Para los estudiantes, el descanso no es solo religioso: es un respiro contra el burnout escolar. Para los maestros, dos semanas sin reuniones, sin listas de asistencia, sin TikTok viral en la clase. Para la economía familiar, un gasto inesperado en campamentos o abuelos de guardia. Y para la SEP, una lección: si el calendario no se comunica con claridad, la desinformación lo escribe cualquiera.
Así que ya lo saben: escuelas cerradas hasta el 10 de abril. Usemos las próximas 48 horas para desenchufar Chromebooks, dejar de contar días hábiles y empezar a contar carcajadas. Cuando regresen los niños, el 13 de abril, el país ya habrá cambiado de horario y de discurso político. La educación, eso sí, seguirá igual de urgente.
