Tasqueña vuelve a respirar: estadio azteca y tren ligero se dan la mano en la cdmx
Ciudad de México despertó el 28 de marzo con un doble estreno: el reestreno del Estadio azteca y la resurrección de la terminal Tasqueña del Tren Ligero. Seis meses de obra y 1.400 millones de pesos después, la estación que agonizaba bajo el agua de las lluvias ahora luce un dosel metálico blanco que parece una nave anclada en la Calzada de Tlalpan.
El andén doble que desatascó xochimilco
La clave no es estética. El nuevo andén paralelo permite que los trenes ingresen y salgan sin cruzarse, un lujo que antes parecía ciencia ficción para los 50.000 usuarios diarios. Las imágenes que circulan en @SntVTC muestran pasajeros atravesando torniquetes sin codazos, algo impensable cuando la lluvia convertía el andén anterior en un patinar. El Servicio de Transportes Eléctricos (STE) promete que el tiempo de espera se desplomará de 12 a 4 minutos en hora pico. La cifra habla por sí sola: un tren cada 150 segundos en días de partido.
Pero hay un detalle que nadie menciona en los comunicados: la obra es la única que avanza mientras el resto del sistema ligero se pudre. El tramo subterráneo de la Línea 1 lleva tres años sin mantenimiento profundo y los interruptores de vía siguen siendo los mismos desde 1986. Tasqueña es, pues, una isla de modernidad en un archipiélago oxidado.

Brugada apuesta a la copa 2026 sin red de seguridad
Clara Brugada no solo recortó cinta. Firmó un cheque simbólico: 10 km de repavimentación en el Circuito azteca, 34 km de banquetas iluminadas y un parque Alegría Tecuiche que parece más un jardín de vecinos que un pulmón urbano. La jugada es clara: convertir la zona en escaparate ante la FIFA. Lo que nadie cuenta es que el CETRAM Huipulco sigue sin sistema de video-vigilancia y que los concesionarios de autobuses se reubicaron pero no se midió su flujo real. La reorganización del transporte es un castillo de naipes: si la demanda se dispara, los pasillos diseñados se convertirán en cuello de botella.
El sábado de México vs Portugal fue un ensayo general. Funcionó porque hubo 3.000 agentes de tránsito y porque el estadio no llenó. El 15 de junio de 2026, cuando EE.UU. enfrente a Polonia en la misma cancha, la terminal recibirá el triple de pasajeros. El Tren Ligero no tiene plan B: si falla un interruptor, el andén doble se vuelve un museo de acero inútil.
La ciudad celebra hoy una victoria de imagen. Pero la infraestructura no entiende de selfies: pide mantenimiento, presupuesto y personal. Tasqueña brilla, sí, pero brilla solo. Y en la CDMX, cuando algo brilla solo, la oxidación acecha al otro lado del andén.
