Team cherry rompe el silencio y arregla el bug que humillaba a los maestros de hollow knight

Nueve años. Tres mil doscientos ochenta y cinco días de burlas invisibles. Un orbe fantasma que seguía matando después de desvanecerse acaba de ser ejecutado por Team Cherry con un parche de apenas 72 MB que ha hecho llorar de rabia y alivio a la comunidad speedrun.

El destello que no perdonaba

El Radiance, dios final del metroidvania australiano, lanzaba esferas de luz que perseguían al jugador. Cuando el proyectil se disipaba en el aire, su hitbox –ese fantasma de daño– permanecía activa 0,34 segundos más de la cuenta. Media hora de intentos perfectos podía irse al basurón por un tic de código oxidado. Los speedrunners lo llamaban «la lotería del píxel»; los casuals, directamente, «la traición».

El error nació con el juego en 2017 y se volvió leyenda negra: Reddit acumula 1.400 hilos de teorías, vídeos de capturas trucadas y réplicas de orbes cosplay que se disolvían en el aire de las convenciones. El bug se convirtió en un filtro de ego: si lograbas pasar el juego pese a la trampa, te ganabas el respeto del foro. Si no, eras «casual de Radiance».

Una actualización a destiempo

Una actualización a destiempo

El parche 1.5.12620 llegó en silencio el 3 de marzo de 2026, mientras Silksong sigue en fase «cuando esté listo». Team Cherry no mencionó el fix en los titulares: lo escondió entre «mejoras de localización al chino tradicional» y «ajuste de Mawlurks». Fue un usuario de Steam quien notó que la muerte por orbe fantasma ya no aparecía en el log. En menos de una hora el foro explotó: «¿Es broma? ¿Lo han arreglado?». Verificarlo requirió desenterrar partidas guardadas en USB y grabar 600 intentos para comprobar que, efectivamente, el hitbox desaparece con el sprite.

La comunidad speedrun dividió su récord en dos tablas: pre-fix y post-fix. El tiempo global bajó 12 segundos de media; una eternidad en una categoría que se mide en fotogramas. El youtuber MossBag dedicó un directo de cuatro horas a llorar mientras batía su PB de 32:41 minutos sin necesidad de «rezar al RNG».

¿Por qué ahora?

¿Por qué ahora?

Team Cherry no necesitaba el karma: Silksong figura en cada lista de lo más anticipado del mundo. Pero mantener vivo Hollow Knight mientras la secuela se demora es una operación de relaciones públicas que no cuesta un dólar y genera fidelidad de por vida. El estudio australiano tiene 12 empleados; tres se encargaron de este parche mientras el resto pulvea niveles de la expansión Sea of Sorrow, anunciada para diciembre. Es la misma táctica que usó FromSoftware cuando actualizó Dark Souls meses antes de Elden Ring: alimentar la leyenda mientras se escribe la siguiente.

El mensaje es brutal: ni los juegos más laureados están a salvo de sus propios fantasmas. Y que un estudio pequeño, sin accionistas que le exijan crecimiento trimestral, puede darse el lujo de arreglar un error de nueve años porque sí, porque le apetece, porque la comunidad lo merece.

El orbe fantasma ya no existe. Queda la cicatriz de quienes lo padecieron y la lección de que, en la era del lanzamiento y olvido, todavía hay quien vuelve al pasado a enderezar una línea de código. Hollow Knight vuelve a ser justo. Y eso, en 2026, es una rareza que vale su peso en orbes.